Activitat física i asma

El ejercicio y el asma son dos hechos muy relacionados, de tal forma que prácticamente todos los asmáticos (no controlados) presentan síntomas de su enfermedad respiratoria cuando realizan un ejercicio. Sin embargo, es un síntoma más frecuente en niños, adolescentes y adultos jóvenes. Éstos, incluso a veces solo tienen síntomas asmáticos, cuando precisamente realizan un deporte. De hecho, siempre debería sospecharse el diagnóstico de asma, ante todo niño o joven que se ahoga o tiene pitos cuando corre o se ejercita en su deporte favorito. Esta limitación para la práctica de un ejercicio, puede llegar a suponer un auténtico calvario, incluso un estigma social para un joven que padece asma. En los niños, esta limitación podría favorecer hasta la aparición de un trastorno de relación con otros niños y por tanto de maduración psicosocial.

Sin embargo, en la actualidad estas personas pueden llevar una vida perfectamente normal, si su problema ha sido reconocido como tal y se ha realizado un tratamiento adecuado. En la actualidad disponemos de fármacos muy eficaces para el tratamiento y control de esta variedad de asma inducida por el ejercicio. No se debe aislar y prohibir al niño asmático la realización de un deporte determinado, sino prescribirle los fármacos que precise. Así,  los asmáticos pueden desarrollar perfectamente una actividad física si se toman las debidas precauciones. Se trata de conocer la existencia del problema, establecer una actitud coordinada entre los médicos y los entrenadores, educar al enfermo convenientemente y realizar la actividad física bajo control. Considere que muchos atletas de alta competición, incluso de deportes de gran exigencia física, han sido asmáticos desde su infancia.

Causas
La propia inflamación de los bronquios de las personas con asma, favorecen las reacciones de obstrucción intensa (espasmos) de dichos bronquios. Por lo que en general se considera que a mayor inflamación, más facilidad para desarrollar asma de esfuerzo.
Se cree que el espasmo desencadenado por el esfuerzo está también en relación con la pérdida de agua y calor de la superficie de los bronquios. Es por dicha causa que este fenómeno se observa con más frecuencia cuando el asmático realiza el ejercicio en un lugar frío y seco, lo cual favorecería aun más la mencionada pérdida de agua y calor bronquial.

Diagnóstico
Por los SÍNTOMAS que el mismo enfermo o sus familiares suelen referir de forma característica:
ahogo, silbidos, opresión del pecho, cuando realiza un ejercicio.
suelen variar entre cada persona y según la intensidad del esfuerzo realizado.
lo habitual es que remitan con el reposo y transcurridos unos 30-40 minutos.
lo más frecuente es que aparezcan después de un esfuerzo importante y transcurridos unos 5 o 10 minutos. Por lo que algunas personas, toleran esfuerzos menos intensos. Circunstancia que a veces enmascara el diagnóstico.
pueden variar a lo largo del año y en función del tratamiento que el paciente esté recibiendo en ese momento.
Mediante PRUEBAS DE PROVOCACIÓN. En algunos casos dudosos se pueden realizar unas pruebas mediante las que se intenta demostrar un descenso de la capacidad pulmonar, tras la realización de un ejercicio de forma controlada. Estas pruebas se pueden efectuar en:
el laboratorio u hospital. En donde se hace correr al paciente en una cinta rodante.
o en el exterior. En donde el enfermo corre durante unos minutos de forma libre.

Tratamiento
En primer lugar hay que controlar el asma con los medicamentos preventivos habituales que su médico le prescribirá. Los fármacos preventivos más eficaces son: los inhibidores de los receptores de los leucotrienos (zafirlukast y montelukast) y losb-adrenérgicos de acción prolongada (salmeterol y formoterol) y los esteroides (budesonida, fluticasona y beclometasona) inhalados. Además los b-adrenérgicos de acción rápida también son útiles cuando se administran, por vía inhalatoria, unos 10 minutos antes de realizar el ejercicio. Por lo que se recomienda llevar siempre uno de estos inhaladores en la bolsa de deporte.
En la actualidad se considera que el asma no debería limitar la actividad física de la persona. Algunos consejos útiles:
Se puede prevenir realizando deportes en lugares cálidos y húmedos, como por ejemplo la natación.
Escoja deportes en los que se trabajen más los brazos que las piernas. O deportes en los que se trabajan grupos reducidos de músculos.
Mejor los deportes de equipo, que los individuales.
Mejor saltar, que correr de forma prolongada (maratón por ejemplo).
Respire por la nariz. El aire así inspirado es más cálido y húmedo.
Efectúe calentamiento previo al ejercicio.
Si a pesar de todo tiene síntomas, acuda y consulte a su médico.

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