Consells pràctics davant la crisi

I. CONSEJOS PARA EL PACIENTE
En un ataque, debe considerar siempre TRES COSAS:
Tome sus medicamentos.
No pierda la calma.
No retrase solicitar ayuda, si la precisa.

1º TOME SUS MEDICAMENTOS
Hágalo siempre de acuerdo con las indicaciones del plan de autotratamiento de la crisis concertado previamente con su médico.
Recuerde que en una crisis los medicamentos a utilizar son los broncodilatadores de acción rápida (salbutamol, terbutalina, entre otros). Como su nombre indica dilatan el bronquio y además lo hacen rápidamente (en pocos minutos). Su broncodilatador le proporcionará alivio inmediato, y la manera más eficaz de administrárselo es inhalándolo.
Los medicamentos preventivos no son útiles para la crisis. Sin embargo, los esteroides inhalados se pueden incrementar durante una temporada, ante exacerbaciones o deterioros no graves. En todo caso, no debe dejar de utilizarlos durante un ataque.
Los esteroides orales (ingeridos) o parenterales (intramusculares o intravenosos) si que deben ser utilizados en crisis graves. Sin embargo, tardan horas en empezar a actuar. No es peligroso tomar incluso dosis elevadas de esteroides durante un período corto (menos de 7 días) para tratar un ataque.
Es muy importante utilizar correctamente el dispositivo de inhalación. Céntrese en la administración correcta de la medicación.

2º NO PIERDA LA CALMA
Dado que es probable que haya pasado anteriormente por una situación parecida, recuerde que en estos casos el pánico no le ayudará nada.
Siéntese erguido o algo inclinado hacia delante. Sus manos pueden descansar sobre sus rodillas para sostener el tórax.
Su cuerpo no debe estar muy flexionado hacia delante, pues el abdomen comprimiría el tórax.
Trate de enlentecer su respiración, alejará el pánico y se agotará menos.

3º NO RETRASE SOLICITAR AYUDA
Precisará ayuda cuando:
No mejore tras la utilización de su broncodilatador.
Presente un deterioro progresivo.
Su ahogo es tan intenso que no puede levantarse de la silla, ni pronunciar más de unas pocas palabras al mismo tiempo.
Se encuentre agotado por el esfuerzo respiratorio.
Su flujo espiratorio máximo está por debajo del 50% de su mejor valor personal.
Tenga antecedentes de haber padecido crisis de asma muy graves que precisaron ingreso en UCI o respiración artificial.
A quien: llame a su médico general de urgencias o al 061.
en caso de gravedad: solicite una ambulancia y acuda al servicio de urgencias del hospital más cercano.

II. CONSEJOS PARA LAS PERSONAS QUE LA PRESENCIAN
Asegúrese que se administran los medicamentos apropiados de manera rápida y correcta.
Mantenga la calma. Si pierde la serenidad, sólo empeorará la situación. No corra de un lugar a otro. Haga las cosas que tenga que hacer con serenidad y eficacia. Pronuncie palabras tranquilizadoras. Escuche con cuidado lo que el asmático está diciendo y lo que desea hacer.
Coloque al enfermo derecho y algo inclinado hacia adelante. Compruebe que el paciente no se flexiona demasiado hacia adelante, de modo que su abdomen no comprima su tórax.
Aconséjele que respire lenta y profundamente.
Repase los signos que obligan a recabar ayuda.
Si en la habitación hace calor, abra la ventana. Por otra parte, si fuera hace mucho frío, una racha de aire frío podría ser perjudicial.
Retire la ropa que pueda dificultar la respiración.
Reconforte y distraiga de una manera discreta y positiva al paciente. Si se trata de un niño, un cuento podría distraerle; si es un adulto, un programa de televisión o un libro. Recuerde que siempre ayuda tener una mano a la que cogerse o un brazo alrededor de los hombros. Si Ud. muestra confianza y serenidad, contribuirá a alejar el pánico y el temor.
Sin embargo, calma no significa relajación. Actúe con prudencia y celeridad ante el deterioro del asmático.

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