Com prevenir l’asma?

Prevenir la aparición de una enfermedad determinada es sin duda el mejor de los tratamientos posibles, pues supone empezar a vencerla antes de su aparición. De ahí que se diga que siempre es mejor prevenir que curar. Sin embargo, y respecto a la enfermedad asmática, dado que aun se desconocen diversos aspectos de sus causas, dicha prevención puede tener un efecto limitado. No obstante, en personas con antecedentes familiares de asma y/o antecedentes personales de alergias, las sugerencias que a continuación siguen podrían ayudar a prevenir la aparición de la enfermedad.

1º Evite Desencadenantes Inespecíficos
No fume, ni permita que fumen en su presencia, especialmente en su domicilio y trabajo.
No respire en ambientes contaminados, especialmente en su lugar de trabajo.
Evite y prevenga las infecciones respiratorias y resfriados.

2º Evite Desencadenantes Específicos
Si Ud. ya padece alguna alergia (nasal y ocular, especialmente) extreme las medidas de evitación para éstas. Recuerde que en el transcurso de los años puede Ud. volverse alérgico a sustancias que anteriormente toleraba.
Medidas de evitación a los neumoalergenos más frecuentes:

Pólenes de plantas: frecuente en áreas rurales. Durante la estación polínica (habitualmente en primavera) mantener las ventanas del dormitorio cerradas tarde y noche y viajar con las ventanillas del coche cerradas, cambio de domicilio (a zona urbana), utilizar gafas cerradas.

Ácaros: frecuente en áreas costeras. Cubrir con fundas colchón y almohada, lavar con frecuencia fundas y ropa de la cama con agua muy caliente (65ºC), retirar almohadones, peluches, tapizados de tela, alfombras, cortinas y moquetas, utilizar aspirador, limpiar con paño húmedo, reducir la humedad, y secar la ropa al sol.

Animales domésticos o mascotas de pelo: retirarlos del domicilio.
Procure evitar ingerir fármacos con capacidad potencial de desencadenar una crisis de asma. Especialmente la aspirina (y otros antiinflamatorios no esteroideos) y b-bloqueantes (fármacos empleado en el tratamiento de la hipertensión, glaucoma, cardiopatías, etc).
Diversos procesos industriales pueden causar polvos y humos que penetran en el aire del lugar de trabajo, y que pueden desencadenar un ASMA OCUPACIONAL. Como por ejemplo sucede con algunos humos de la industria del plástico o en la fabricación y el uso de látex, pegamentos y pinturas. En estas industrias se deben extremar las medidas de limpieza de polvo y extracción de humos.
Evite los alimentos que con anterioridad le han provocado alguna reacción alérgica (nasales, oculares o dérmicas). Los alimentos que con más frecuencia la ocasionan, son: frutos secos, mariscos, pescado y algunas frutas.

3º Prevención de las Crisis de Asma
Si se sabe alérgico a alguna sustancia concreta, un animal, una planta o un alimento, trate de evitar todo contacto con ellos. Si esto fuera imposible, adminístrese una o dos dosis preventivas de su broncodilatador de acción rápida (medicación de rescate).
Si es Ud. propenso al asma cuando se resfría, inicie rápidamente el tratamiento que su médico le haya recomendado antes de que aparezcan los síntomas (plan de autocontrol). También puede consultar con su médico de atención primaria.
Aunque no tenga antecedentes de reacciones asmáticas tras la ingesta de una aspirina o de uno de sus derivados, es recomendable evitar tratamientos con dicho fármaco. Estas reacciones se pueden presentar aunque Ud. las tolerara antes sin problemas.
Siga correctamente el tratamiento PREVENTIVO habitual instaurado por su médico. En la actualidad este se basa en la administración de fármacos de alguno de estos tres grupos: esteroides inhalados (budesonida, fluticasona, beclometasona) solos o en combinación con b-adrenérgicos de acción prolongada inhalados (salmeterol y formoterol) e inhibidores de los receptores de los leucotrienos (zafirlukast y montelukast) ingeridos por vía oral (por boca).
Aprenda a reconocer cuándo empeora su asma, de tal manera que pueda iniciar el tratamiento precozmente. Tenga en cuenta, al respecto, las pistas siguientes:
Comienza a despertarse por la noche con tos, pitos o ahogo.
Sus inhaladores no le proporcionan el alivio habitual.
Necesita cada vez una mayor cantidad de broncodilatador.
En caso de que efectúe mediciones domiciliarias de flujo espiratorio máximo, descensos superiores a un 25% respecto a su nivel habitual.
Es prudente tener a mano el número de teléfono de su médico, 061 o el del servicio hospitalario al que pueda llamar para buscar ayuda en caso necesario.
Reúna toda la información que pueda sobre el asma. La información mejora y previene las crisis.

VOLVER